Así la bola de nieve rodó y a su firme ritmo creció, alimentada por palabras mal sonantes y rumores sin sustentos, rodó cuesta abajo hasta que tan grande era su dimensión que con un pueblo podía arrasar, allí la tragedia se avecinaba los aldeanos corrían, y en caos la villa yacía, hasta que el terrible enemigo y llego, y solo alguien lo encaro, un joven artesano enfrente de la inmensa masa de falsas creencias y sátiras sin valor sus pies planto, y tan fuerte como su pulmón lo permitió grito ''eres tan superficial como un arco iris tan vacía como la nada, solo existe en cuanto eres pensada, por eso no correré, por eso aquí me planto con tesón y te repito de mi no pasaras'' y lo que llego a lo pies del artesano fue una pequeña esfera del tamaño de un ojo de gato, incapaz de aplastar a la mas humilde cucaracha.
heavens, del libro ''de las patrañas y los rumores''